Este sábado 10 de mayo, la gran familia de la Fundación de Escuelas Franciscanas Ana Mogas se une en una misma celebración: el Día de la Divina Pastora. Es una fecha muy significativa para todos nuestros centros educativos y comunidades religiosas, un momento para mirar con amor y gratitud a María, la Madre que nos guía con ternura hacia su Hijo, el Buen Pastor.
María Ana Mogas y su devoción a la Divina Pastora
Desde los inicios de nuestra congregación, la figura de María, en su advocación como Divina Pastora, ha ocupado un lugar central. La beata María Ana Mogas reconoció en Ella a la «Abadesa Perpetua» de sus hijas, las Franciscanas Misioneras de la Madre del Divino Pastor. Esta elección no fue casual: María, como pastora, representa el cuidado, la guía, la misericordia y la cercanía.
En el corazón de María Ana latía un profundo amor por la Virgen. Ella descubrió en la Divina Pastora un modelo de vida y de misión, una presencia constante que acompaña, intercede y reconduce a cada oveja, incluso a las que se han perdido o alejado.
Una presencia viva en nuestras escuelas
Hoy, este carisma sigue vivo en nuestras aulas, patios y capillas. Desde el primer día que un alumno entra en nuestros colegios, la figura de la Divina Pastora le recibe. No es solo una imagen o un símbolo: es una presencia que se hace cercana, que nos recuerda que no caminamos solos, que alguien nos cuida y nos conduce hacia lo esencial: el encuentro con Jesús.
Cada año, los centros educativos de la Fundación Ana Mogas celebramos esta festividad con alegría y creatividad. Oraciones, eucaristías, actividades pastorales, momentos de reflexión y gestos de fraternidad nos ayudan a renovar nuestro compromiso cristiano y franciscano, de la mano de María.
María, guía de nuestro camino
María, como buena pastora, camina a nuestro lado. Con su mano nos orienta, nos une como rebaño y nos lleva al mejor lugar posible: al corazón de su Hijo. En medio del ajetreo diario, de nuestras dudas o cansancios, ella es refugio y esperanza. Su ternura maternal nos reconforta y nos impulsa a ser, también nosotros, pastores de paz, alegría y entrega en nuestras comunidades.
¡Feliz Día de la Divina Pastora!
A todas las hermanas, a los miembros de nuestras comunidades educativas y a quienes formamos parte del carisma de María Ana Mogas: os deseamos una feliz fiesta de la Divina Pastora. Que Ella nos siga bendiciendo y guiando cada día, con su amor incondicional.







